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El delegado, el laboratorio y la farmacia, por fin en la misma pantalla

Miguel Angel García Tecnología aplicada a la farmacia

En KeyFarma hemos conectado delegados, laboratorios y farmacias e en un mismo sitio, con una regla que no negociamos: cada uno es dueño de sus datos y decide con quién los comparte

Durante años, la relación entre una farmacia, el delegado que la visita y el laboratorio que representa ha funcionado a base de llamadas, correos sueltos, notas en un cuaderno y mucha memoria. 

El delegado no sabía qué pasaba de verdad en el mostrador; la farmacia no le sacaba partido a sus propios datos; y el pedido acababa siendo un WhatsApp o un papel.


1. Un directorio para encontrarse ( con consentimiento )


La farmacia entra en el módulo Delegados y ve un directorio de delegados de laboratorio: foto, puesto, laboratorio. Busca por nombre o por laboratorio y solicita conexión con quien le interese. El delegado (o su jefe de zona, o el director) acepta desde su panel, y a partir de ahí quedan conectados.


¿Y si el delegado todavía no está en KeyFarma?La farmacia lo invita por email y el laboratorio que representa.
Cuando acepta, su panel queda listo desde el primer día  con los datos de su gama ya cargados.


La clave: nadie ve nada sin permiso. La conexión la enciende la farmacia, y puede apagarla cuando quiera.

2. Del análisis de compras al pedido, en un clic


Aquí está el verdadero enganche. KeyFarma ya te dice qué reponer, cuánto y a quién con su Reposición Inteligente. El paso natural: convertir esa propuesta en un pedido directo al delegado.


Con un botón, la propuesta se reparte por laboratorio: un pedido para el delegado de cada marca, y los productos de laboratorios sin delegado conectado se quedan fuera (para tu pedido de mayorista de siempre). Nada de mezclar: un pedido = un delegado.


A partir de ahí, el pedido vive con estados claros: enviado → confirmado → expedido → recibido

El delegado y su jefe de zona y su director reciben un aviso, revisan el pedido, marcan faltas y unidades servidas, ponen fecha de entrega y confirman. Y cada cambio queda en un histórico que la farmacia ve como una línea de tiempo. 

Sin llamadas para preguntar "¿me lo has servido?".


3. El laboratorio, con su propio panel


Del otro lado, el laboratorio tiene un panel propio que le da lo que nunca había tenido: su sell-out real (unidades y ventas, farmacia a farmacia de su red conectada), su cuota de mercado frente a la competencia, informes por farmacia y por sustancia, predicción de la demanda, su vademécum y ahora la bandeja de pedidos de sus farmacias. 


Todo sin ver jamás el coste ni el margen de la farmacia solo sus productos. Datos con propósito, no espionaje.


Lo que gana cada uno


La farmacia: contacto directo con su delegado, sus pedidos ordenados y trazados en un sitio, y sus datos siempre privados.
El laboratorio y su equipo: por fin saben qué pasa de verdad en el mostrador, reciben los pedidos digitalizados y trabajan su red con datos.

La tecnología no es el fin. El fin es que la información fluya con confianza entre quienes se necesitan. 🤝